
Cada vez más lejana la música
que suave arrulló nuestro paseo.
que suave arrulló nuestro paseo.
Una melodía que ya no escucho
y cierto temblor en los labios.
y cierto temblor en los labios.
Un abrazo que lentamente se desanuda hasta las manos.
Unas manos que poco a poco se hacen punta de dedos.
Unos dedos que acaban por tocar sólo aire.
No estás porque no estoy.
No estoy porque no puedo estar.
Es difícil para ambos.
Tú al otro lado del linde de la puerta.
Yo me quedo en el umbral.
Tú al otro lado del linde de la puerta.
Yo me quedo en el umbral.


6 comentarios:
Bien¡¡¡
Veo que la inspiración mejora su frecuencia.
¡Esas puertas imaginarias son peores que las blindadas!
besos
Un beso, nena.
A veces tocar aire es tocar cielo.
Mmmmua.
Se me ha encogido el estómago al leerte... Que se abran puertas, cerrojos y ventanas.
Un beso enorme
De cenizas, :-), a ver si puedo mantener la inspiración!!! :-p... Las puertas más blindadas están en nuestro interior... Besos primaverales!
Slava, divina, me ha gustado eso de "tocar el aire"... me gusta la imagen... esa libertad... los dedos no siendo más que dedos recortados por el sol entre las nubes. Un abracito bonito...
Anamen, preciosa, la vida es tan imperfecta, pero no por ello deja de ser maravillosa. Su belleza radica en esa contradicción. Besos primaverales y soleados...
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