martes 28 de abril de 2009

De libros y poemas

Con tus mejillas entre mis manos, te veo
con tanta vida al mirarme que me sonrojo,
cuatro tiernas caricias que serían mil, pero
me entrego a tus manos, hechas para mí,
como un libro, cuyas suaves tapas abres,
bien abiertas, y cuyas páginas pasas con delicadeza,
primero poco a poco, después más aprisa,
deseo obsceno para llegar cuanto antes al último de los versos,
a la palabra FIN que te llevará otra noche a abrir
de nuevo las tapas de ese libro y saborear algunos
de los poemas en él escritos con pasión en tinta de fuego.
Tantos como tú quieras. Todos.
Y mis tapas se cierran solas entre jadeos,
respiración agitada buscando el reposo de tu abrazo,
buscando tus ojos de nuevo, sin dejar de besarnos,
bocas de chocolate y menta y frangancia de sexo,
toques de gentleman en tus rizos que meso entre mis dedos,
con los ojos bien fijos en ti, tan en ti que me sonrojo de nuevo.

2 comentarios:

Manuel dijo...

Dos amantes... situados enfrente...complementarios... como un reflejo al otro lado del espejo...

Veryinspired dijo...

Querido Manuel, qué alegría ver que vuelves a pasarte por aquí. Dos amantes... el amor... cuántas cosas que decir, verdad, sólo mirándose a unos ojos, sin decir nada. Besos de colores bonitos...